
Los eventos paralelos al desarrollo de la hipnosis han hecho que esta herramienta sea uno de los secretos mejor guardados, de la medicina en general y de la psicoterapia en particular. Por ejemplo, el descubrimiento de los anestésicos truncó la expansión de la hipnosis como un modo de calmar el dolor. Así, puede que en la actualidad estamos habituamos a confiar en una sustancia externa en vez de usar el poder de la mente, pero lo cierto es que antes del cloroformo la hipnosis era parte de algunas intervenciones quirúrgicas. Siguiendo este rastro llegamos a James Esdaile (1808-1859), médico escocés reconocido como el padre de la anestesia hipnótica.
Precisamente hoy tuve la oportunidad de verificar cómo la hipnosis sirve a los efectos de manejar el dolor. Específicamente, luego de que el cliente ubicara una metáfora apropiada – agua tibia en su caso – induje el trance y establecimos una manera de que su “subconsciente” se comunicara conmigo. Así sugerí la imagen de irse sumergiendo en esta “agua sanadora” hasta que el dolor se fuese por completo. Claro que hubo una serie de pasos técnicos, como preparar el terreno, dar sugestiones posthipnóticas para generar un efecto duradero y, muy importante, para que la anestesia fuese localizada en el evento específico que estabamos tratando. En lo esencial fue así de sencillo; inducir el trance, dar las sugestiones apropiadas para el momento y para después del trance.
Tan poderoso es este efecto que una de las precauciones el manejo del dolor es determinar si hay causa física. Hay que recordar que el dolor es una señal del cuerpo para indicarnos que algo no marcha bien. Imaginemos por un momento que nos fracturamos un hueso o se nos desgarra un músculo. Si en vez del tratamiento apropiado usamos solo hipnosis para cortar el dolor, las consecuencias pueden ser desastrosas. De hecho lo son; hay casos reportados al respecto.
En fin, es una lástima que la gente desconozca el potencial de la hipnosis. Con esto volvemos a la idea inicial de este post. Los eventos paralelos al desarrollo de la hipnosis han hecho que esta herramienta sea uno de los secretos mejor guardados, de la medicina en general y de la psicoterapia en particular. La hipnosis clínica es muy distinta a la hipnosis de salón, esa que se usa sólo para entretener y divertir. Ya en otro momento escribiré sobre esta cuestión.


